Los piojos no son consecuencia de una mala higiene

Los piojos de la cabeza no aparecen por tener “mala higiene” ni por vivir en una casa sucia; pueden afectar a cualquier familia, aunque los niños se bañen a menudo. El piojo necesita un cuero cabelludo caliente y sangre para alimentarse, y no distingue entre pelo limpio o graso.


En un artículo anterior, Clínica Anti Piojos ya explicó que la principal vía de contagio es el contacto directo cabeza con cabeza, por ejemplo al jugar, abrazarse o compartir cama. Por eso, las aulas llenas, las guarderías y los campamentos influyen mucho más en la propagación que la frecuencia con la que se pasa la aspiradora en casa.


El mito de que los piojos son señal de suciedad hace que algunos padres se sientan culpables y tarden en avisar o tratar a sus hijos. Romper este tabú facilita hablar del problema, organizar revisiones en grupo y aplicar el tratamiento correcto a tiempo para frenar nuevos contagios.